Empresarios de la construcción y el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) firmaron un preacuerdo laboral luego de semanas de negociaciones, que incluyeron mediación del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y una reunión con el presidente de la República, Yamandú Orsi.
El convenio prevé reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas.
El presidente del Sunca, Richard Ferreira, indicó que se aplicará “progresivamente a partir del año que viene, primero con una hora por semana”. “En 2030, vamos a estar llegando a las 40 horas”, agregó, y enfatizó que están “muy conformes” con lo acordado porque “refleja gran parte de lo que los trabajadores plantearon en la mesa de negociación”.
Este reclamo ha sido bandera por parte del Pit-Cnt desde hace años: reducir la jornada sin pérdida salarial. Sin embargo, desde un inicio se planteó como una propuesta legal, es decir, una modificación a la normativa vigente que no referiría a ningún sector específico, sino en general.
Ahora, con este preacuerdo, se sienta un precedente para que otros rubros busquen la misma solución, lo cual incluso fue reconocido por Juan Castillo, ministro de Trabajo, en diálogo con Canal 5, al tiempo que expresó “satisfacción” por el acuerdo logrado.
Así, en el Pit-Cnt interpretan que un proceso legal puede ser “más difícil” de concretar —por sus plazos y procedimientos— que negociar acuerdos en los rubros correspondientes, lo cual no se descarta, según dijo a El País el secretario general del Pit-Cnt, José Lorenzo López.
Sobre esto, Ferreira sostuvo que la idea de un proyecto de ley que reduzca la jornada a nivel general “es una mirada a largo plazo”: “Habrá que construir esa propuesta. Después será el Parlamento el que termine de resolver obviamente, pero nosotros entendíamos de que la construcción lo podía hacer y así lo resolvimos en nuestro congreso de febrero, de que era el momento nuestro y no de esperar esa resolución a nivel general de una ley”.
En ese sentido, el presidente del Sunca manifestó que “ojalá” el acuerdo alcanzado esta semana “posibilite que otros sectores lo puedan llevar adelante”.
El gobierno de Orsi –-quien recibió tanto a Ferreira como a Alejandro Ruibal, presidente de la Cámara de la Construcción, en diferentes encuentros–- ya había manifestado, en palabras del ministro de Trabajo, que promovía que se discuta la rebaja de la jornada.
El empresario, director ejecutivo de Saceem, dijo el viernes pasado en el streaming En Clave País que el tema de reducir la jornada no estaba “siendo fácil abordarlo ni encontrar la mejor solución que contemple a todos”. Aun así, ejemplificó con casos de países como Canadá, Estados Unidos, México, Colombia, Chile o Brasil, que han reducido sus jornadas en el rubro de la construcción: “No es algo traído de los pelos”.
Con respecto al involucramiento del Poder Ejecutivo en las negociaciones, Ferreira dijo que había “preocupación” porque, “después de casi cuatro meses sin convenio colectivo, prácticamente la negociación estaba en punto cero”. No obstante, si bien las autoridades mantuvieron la dirección de “tirar puentes y acercar a las partes”, no participaron en la negociación en sí.
El Sunca mantuvo durante semanas una serie de medidas, como paros de actividad y asambleas “no coordinadas” en varios departamentos del país. Incluso, se denunció “la represión sindical de las empresas utilizando el seguro de paro como una medida antisindical”, tal como dijo en redes sociales el secretario general del Sunca en Maldonado, Michael Pistones.
Esto fue planteado en la reunión con el Poder Ejecutivo el pasado martes. A la salida del encuentro, Castillo dijo que estaba “costando arribar a acuerdos” y advirtió que la situación llevó a los trabajadores a intensificar las medidas de movilización y paralización de actividades.
Según explicó el jerarca en rueda de prensa, los dirigentes sindicales trasladaron al presidente su preocupación por la falta de avances en la negociación. “Ellos consideran que no hay mucho avance, ninguno de los puntos planteados se ha cerrado totalmente”, afirmó.
El preacuerdo, establece ajustes salariales en el mes de abril de cada año hasta 2030, la reintegración de todos los trabajadores que estaban en seguro de paro y define cómo las empresas aplicarán la reducción de la jornada.
Una opción es disminuir una hora en las jornadas de lunes a jueves, mientras que la otra es reducir cuatro horas del viernes. Asimismo, la baja de 44 a 40 horas será a través de una hora por año, es decir, en 2027 será de 43, en 2028 de 42, y así hasta 2030.
Ferreira explicó que actualmente tienen “un régimen de 44 horas semanales, en el que se distribuyen nueve de lunes a jueves y ocho el viernes”.
También se amplía la promoción del ingreso a la industria en el departamento de Canelones, salvo en su área metropolitana.
Otro punto dispone el apoyo de ambas partes a las políticas vinculadas a la primera infancia y se solicita un diagnóstico de las necesidades insatisfechas y las zonas donde se concentren niños vinculados a los trabajadores de la construcción en Maldonado.
Además, define una partida de hasta $ 5.400.000 para aplicar medidas que contribuyan a la problemática, como un centro de atención a la primera infancia o becas a otras instituciones.
Por otro lado, se incluye un presupuesto de $ 8 millones para compensar con un reintegro de $ 1.000 a cada trabajador de más de 40 años o quienes presenten problemas de próstata para apoyar la realización de sus estudios médicos.
Con respecto a las condiciones de trabajo, a partir de abril de 2028 se duplicará la entrega de ropa de trabajo, tanto de invierno como de verano. También se destinará una hora paga por semestre para actividades vinculadas a la salud mental.
El convenio prevé además conformar una comisión que incluya al Ministerio de Economía, el Ministerio de Trabajo y el Banco de Previsión Social (BPS) para estudiar la aplicación de un cómputo jubilatorio especial para el rubro.

